Palermo , ciudad encantadora y llena de historia y leyendas.
Merece la pena una visita en el actual barrio de Olivuzza , en el que se encuentra un palacio denominado La Zisa o al-‘Azîz, el “paraíso en la tierra”, construido por orden del último rey normano de Sicilia, Guillermo II.
Su simbología detrás de la leyenda esta lejos de la concepción del paraiso. Es un palacio realizado por los paganos y, por lo tanto , es un castillo encantado que oculta un enorme tesoro en forma de monedas de oro (en el momento de su construcción el castillo servía también para custodiar las joyas y bienes del emperador). Si este tesoro, se hubiera encontrado, acabaría con la miseria y la pobreza de la ciudad . Pero la leyenda cuenta que lamentablemente , el tesoro es custodiado por diablos cuyo cometido es impedir que el tesoro caiga en manos de los cristianos.
El Palacio de la Zisa es una de las metas más visitadas debido a su espectacularidad.
La planta baja consiste en un amplio vestíbulo interior donde se encuentra la Sala della Fontana, una obra de arte de la arquitectura árabe cuyas paredes se destacan sus preciosos mosaicos dorados y en la que se levanta una fuente de mármol espléndida.
Pero el aspecto más curioso es la entrada. La via de accesso se realizó en oro y está decorada con frescos que se han ido restaurando a lo largo del tiempo. Al lado de estos frescos, en la bóveda, se hallan los diablos guardianes del tesoro. En realidad, las pinturas identificadas como diablos son un grupo de dioses entre los cuales aparecen Jupiter, Mercurio, Vulcano, Venus y Marte. Según la población local es imposible contar el número de diablos dibujados en la bóveda puesto que éstos se desplazan a gran velocidad y constantemente.Además , según dicen , cada 25 de marzo, día de la Anunciación, los habitantes de Palermo sostienen que los diablos de la entrada de la Zisa mueven la cola y hacen muecas mientras corren sin cesar haciendo de nuevo imposible la tarea de contarlos para así romper el hechizo y descubrir el tesoro.
Esta leyenda dió lugar a refranes populares del dialecto siciliano, como por ejemplo “E chi su, li diavoli di la Zisa”, que se usa cuando uno no está muy seguro de un hecho o no tiene modo de contrastarlo. La expresión “Oggi si sono liberati i diavoli della Zisa”, que significa “hoy se han liberado los diablos de la Zisa”, la usan especialmente los mayores en los días de viento, haciendo referencia a las corrientes de aire que hay siempre en el palacio y que no son obra de “duendes del viento” como los llaman los mas pequeños sino que son mérito de los arquitectos, que idearon un sistema de ventilación para el castillo que debía servir como residencia de verano del monarca.
Exista o no el tesoro, la Zisa es uno de los más bellos ejemplos de arquitectura musulmana en el territorio siciliano, un palacio que se merece sin duda una visita y el divertido intento de contar los diablos y quien sabe , volver a casa con algun tesoro.