La catedral de Monreale , a pocos kilómetros de Palermo , nace tras una sugerente excusa de un sueño-visión en el cual se hallaba un tesoro oculto , el rey normando Guillermo II llevo a cabo la construcción de una de las catedrales más bellas de Europa.
Los Normandos decoraban sus iglesias con preciosos mosaicos. Símbolo de lujo y poder, el oro de los mosaicos rememoraba la belleza del Imperio bizantino.
Esta nueva expresión artística encarnará el poder de la nueva dinastía .
Dehecho Rogelio II en la Martorana y Guillermo II en Monreale se representaron coronados por Cristo siguiendo los cánones reservados a los emperadores bizantinos. En la catedral de Monreale, el panel de coronación de Guillermo II se sitúa encima del pilar del recuadro central, sobre el trono real. Cristo aparece de frente sentado en un trono, en una mano sujeta un libro abierto en el cual se lee «Yo soy la luz del mundo», con la otra mano corona al rey. A continuación dos ángeles sostienen el cetro y el globo. Guillermo II aparece vestido según la tradición bizantina, con una túnica y corona con colgantes reservados al basileus.
Se presenta en plena frontalidad e hieratismo y le confieren una inmaterialidad que ilustra el origen divino del poder y la glorificación celeste del rey.
Otro panel votivo se halla justo frente al coronamiento de Guillermo II, sobre el trono episcopal, cuya imagen representa al soberano entregando la catedral a la Virgen. Élla está sentada de perfil sobre un trono. Tiende las manos y recibe la maqueta, y el soberano se arrodilla en actitud de devoción. Le sigue en la parte superior, la mano de Dios bendicente que sale de las nubes y dos ángeles se preparan a recibir el arquetipo que la Virgen va a entregarles.
Volviendo a los reyes normandos , Guillermo II , solía definirse Musta’izz bi’llah es decir “el que exalta a Dios”, y se propuso representar su autoridad ante la ostentación de poder del arzobispo de Palermo. El rey , por lo tanto financió las obras de la catedral de Monreale contentando al Papado de tal manera que el Papa condeció su bendición convirtiendo el templo en Catedral y al Abad en Arzobispo desafiando al arzobispo de la ciudad palermitana.
La consecución de una obra fue sumamente veloz ya que en diez años las obras fueron acabadas, constituyendo un misterio su financiación. La catedral de Monreale se convirtió en el edificio nomando más importante de Europa, al tiempo que significó una simbiosis de la aplicación de las corrientes artísticas árabes y europeas conjuntando los mosaicos medievales más grandiosos de toda la Edad Media.
Lucy Lombardo