Todo el mundo sabe que Berlusconi -, así como en su momento el Duce - sobresale en todo, en sus virtudes intelectuales,su fuerza física, su capacidad empresarial y administración de gobierno, y sus sorprendentes cualidades humanas de la generosidad. Sin embargo no parece alcanzar la perfección cuando elije a sus amigos: no es prudente y a menudo tropieza. Mantiene relaciones con Previti, Dell'Utri, Verdini, y Scajola, todos corruptos y algunos acusados por asociación mafiosa. La lista es interminable. No se queda atrás con sus amiguitos en el extranjero. Ha mantenido y mantiene buenas relaciones políticas y en algunos casos personales con el primer ministro ruso Putin, el Primer Ministro de Montenegro Djuakanovic, con el Presidente Lukashenko de Belarús (fue el primer jefe de Gobierno occidental que fue de visita oficial a Bielorrusia cuando este era dictador)
Por no hablar de la fuerte relación con Gaddafi en Libia, otro dictador , al que ningún gobierno europeo recibe , sin embargo Italia le ha ofrecido la oprtunidad de beneficiarse de Roma como escenario para su programa y sus provocaciones. Todos estos personajes tienen algo en común: desconocen las reglas de la democracia, no son muy escrupulosos en su estilo de gobierno y en términos de derechos humanos, en la firma de los contratos tienen una visión muy privada de los asuntos públicos nacionales.