El gobernante libio Muammar Kadafi partió hoy de regreso a su país desde el aeropuerto militar de Ciampino, en las afueras de Roma, al término de una visita de tres días -en ocasión del aniversario del Tratado de Amistad italo-libio, firmado en Bengasi en 2008- que causó polémicas en la opinión pública local.
Varias iniciativas excéntricas de Kadafi causaron sensación en Italia, como las dos lecciones sobre el Corán que dictó en la Academia Libia de Roma, ante un público de unas 700 jóvenes azafatas contratadas en una agencia local, la Hostessweb.
La exigencia formulada por Kadafi para que la Unión Europea le pague a su país 5 mil millones de euros por año si quiere librarse del problema de la inmigración ilegal también desató fuertes polémicas, aunque no especificó ni cuando ni por cuanto tiempo este pago debería ser efectuado.