La revista católica italiana Famiglia cristiana, el semanario más leído en el país, escribió que en Italia sólo manda Silvio Berlusconi, a diferencia de lo que sucede en las democracias actuales "en que ningún poder puede arrogarse el derecho de hacer lo que quiera".
El "berlusconismo", dice la revista, tiene una regla muy clara, la de "destruir a quien disiente", como la prensa cercana al jefe del gobierno hizo meses atrás con Dino Boffo, director del diario del episcopado italiano Avvenire, quien criticó al Gobierno. En aquella circunstancia, la prensa de la familia de Berlusconi inventó presuntas condenas judiciales contra Boffo por molestias a una señora. El periodista renunció a la dirección del diario para no implicar al episcopado en el caso y poderse defender libremente como considerara más oportuno.
La entrada de Berlusconi en la política en 1994, escribió el semanario, tuvo el resultado que no había conseguido ningún político en los cincuenta años anteriores: dividir el voto de los católicos entre Berlusconi, el centro y a izquierda.
"El 'método Boffo' ('destruir a quien disiente) está hecho a medida" del Berlusconismo, enfatizó la revista.