El administrador delegado de Fiat, Sergio Marchionne, dijo hoy que en Italia es necesario abandonar los "viejos esquemas" que contraponen empresarios y trabajadores para llegar a "un pacto social" que permita el desarrollo del país.
De esa manera respondió a las críticas por haber despedido a tres obreros de la fábrica de Melfi.
"No estamos más en los años '60, no existe una lucha entre capital y trabajo, entre patrones y obreros: si Italia no logra abandonar este modelo de pensamiento no alcanzaremos nunca un objetivo", dijo Marchionne, interviniendo en un debate durante la fiesta anual del movimiento católico Comunione e Liberazione en Rimini, sobre la costa adriática.
El CEO de Fiat subrayó que "lo que nos hace falta ahora es un esfuerzo colectivo, un pacto social en base al cual compartir los compromisos y los sacrificios, para permitirle al país seguir adelante, una ocasión para construir el país que dejaremos a las próximas generaciones".
"En Italia nos faltan las ganas y le tenemos miedo al cambio", agregó Marchionne, según el cual "existen dos modelos contrapuestos: uno que defiende el pasado y otro que quiere ir hacia adelante."